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miércoles, 11 de febrero de 2015

ANTOLOGÍA DE POEMAS DE LA GENERACIÓN DEL 27

ANTOLOGÍA  DE POEMAS DE LA GENERACIÓN DEL 27




                               I    

Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor, alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eras.

                                                                           PEDRO SALINAS, La voz a ti debida


                II

LAS DOCE EN EL RELOJ

Dije: ¡Todo ya pleno!
Un álamo vibró.
Las hojas plateadas
Sonaron con amor.
Los verdes eran grises,
El amor era sol.
Entonces, mediodía,
Un pájaro sumió
Su cantar en el viento
Con tal adoración
Que se sintió cantada
Bajo el viento la flor
Crecida entre las mieses,
Más altas. Era yo,
Centro en aquel instante
De tanto alrededor,
Quien lo veía todo
Completo para un dios.
Dije: Todo, completo.
¡Las doce en el reloj!

                                                                JORGE GUILLÉN, Cántico



                      III

               INSOMNIO

Déjame acariciarte lentamente,
déjame lentamente comprobarte,
ver que eres de verdad,  un continuarte
de ti misma a ti misma extensamente.
Onda tras onda irradian tu frente
y, mansamente, apenas sin rizarte,
rompen sus diez espumas al besarte
de tus pies en la playa adolescente.
Así te quiero, fluida y sucesiva,
manantial tú de ti, agua furtiva,
música para el tacto perezosa.
Así te quiero, en límites pequeños,
aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa,
y tu unidad después, luz de mis sueños.

                                                                        GERARDO DIEGO, Alondra de verdad



                                IV

                 UNIDAD EN ELLA

Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
rostro amado donde contemplo al mundo,
donde graciosos pájaros se copian fugitivos,
volando a la región donde nada se olvida.
Tu forma externa, diamante o rubí duro,
brillo de un sol que entre mis manos deslumbra,
cráter que me convoca con su música íntima, con esa
indescifrable llamada de los dientes.
Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera
no es mío, sino el caliente aliento
que si me acerco quema y dora mis labios desde un fondo.
Deja, deja que mire, teñido de amor,
enrojecido el rostro por tu purpúrea vida,
deja que mire el hondo clamor de tus entrañas
donde muero y renuncio a vivir para siempre.
Quiero amor  o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
que regando encerrada bellos miembros extremos
siente así los hermosos límites de la vida.
Este beso en tus labios como una lenta espina,
como un mar que voló hecho un espejo,
como el brillo de un ala,
es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo,
un crepitar de la luz vengadora,
luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza,
pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo.

                                                                VICENTE ALEIXANDRE, La destrucción o el amor





                      V

Si mi voz muriera en tierra,
llevadla al nivel del mar
y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar
y nombradla capitana
de un blanco bajel de guerra.
¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!

                                                    RAFAEL ALBERTI, Marinero en tierra










                                        VI

BUSTER KEATON BUSCA POR EL BOSQUE A SU NOVIA, QUE ES UNA VERDADERA VACA

(Poema Representable)

1, 2, 3 y 4

En estas cuatro huellas no caben mis zapatos.
Si en estas cuatro huellas no caben mis zapatos,
¿de quién son estas cuatro huellas?
¿De un tiburón,
de un elefante recién nacido o de un pato?
¿De una pulga o de una codorniz?

(Pi, pi, pi.)

¡Georginaaaaaaaaaa!
¿Donde estás?
¡Que no te oigo Georgina!
¿Que pensarán de mi los bigotes de tu papa?
(Papaaaaaaaa.)
¡Georginaaaaaaaaaaa!
¿Estás o no estás?
Abeto, ¿donde está?
Alisio, ¿donde está?
Pinsapo, ¿donde está?
¿Georgina paso por aquí?

(Pi, pi, pi, pi)

Ha pasado a la una comiendo yervas.
Cucu,
el cuervo la iba engañando con una flor de resada.
Cuacua,
la lechuza, con una rata muerta.
¡Señores, perdonadme, pero me urge llorar!

(Gua, gua, gua)

¡Georgina!
Ahora que te faltaba un solo cuerno
para doctorarte en la verdaderamente útil carrera de ciclista
y adquirir una gorra de cartero.

(Cri, cri, cri, cri)

Hasta los grillos se apiadan de mí
y me acompaña en mi dolor la garrapata.
Compadécete del smoking que te busca y te llora entre aguaceros
y el sombrero hongo que tiernamente
te presiente de mata en mata.
¡Georginaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

(Maaaaaa).
¿Eres una dulce niña o una verdadera vaca?
Mi corazón siempre me dijo que eras una verdadera vaca.
Tu papa, que eras una dulce niña.
Mi corazón, que eras una verdadera vaca.

Una dulce niña.
Una verdadera vaca.
Una niña
Una vaca.
¿Una niña o una vaca?
O ¿una niña y una vaca?
Yo nunca supe nada.

Adiós, Georgina.

(¡Pum!)

                   RAFAEL ALBERTI, Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos



                     VII


             LA AURORA


La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraísos ni amores deshojados,
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes,
como recién salidas de un naufragio de sangre.

                                                              FEDERICO GARCÍA LORCA, Poeta en Nueva York



                 VIII

     ROMANCE SONÁMBULO

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.

Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

--Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.

--Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.

--Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?

--Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.

--Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.

--¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?

--¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.

                                 FEDERICO GARCÍA LORCA, Romancero gitano



                    IX

     SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR


Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,  dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

                                                                            LUIS CERNUDA, Los placeres prohibidos





martes, 24 de abril de 2012

ESQUEMA-RESUMEN DE LA POESÍA DE LA GENERACIÓN DEL 27


LA POESÍA DE LA GENERACIÓN DEL 27

·         La Generación del 27 está formada por una serie de poetas que empezaron a publicar sus obras en la década de los años 20.

·         Los principales rasgos por los que forman  una generación literaria son:

a)      Nacen en fechas próximas (entre 1892 y 1906).

b)      Hay amistad y relaciones personales entre ellos ya que conviven en la Residencia de Estudiantes de Madrid y colaboran en las mismas revistas literarias (Revista de Occidente).

c)      Hay influencia en todos ellos de Juan Ramón Jiménez y de las Vanguardias.

d)      Reivindican la poesía de Góngora, porque ven en ella un lenguaje puro poético y una gran perfección formal.

e)      La inclusión de todos ellos (más A. Machado y Unamuno) en la Antología (1932), preparada por Gerardo Diego, donde todos ellos, además de publicar algunos poemas, incluyeron su opinión personal de la poesía. Esto constituye su Manifiesto de las nuevas tendencias representadas por el grupo.

·         Sus principales rasgos poéticos son los siguientes:

a)      La búsqueda de nuevas formas expresivas y temas no llevó consigo una ruptura con el pasado (como ocurrió en los movimientos vanguardistas). Por esto, junto a las influencias modernas de las distintas corrientes vanguardistas,  se aprecia también el intento de enlazar con la tradición literaria española.

b)      De la tradición literaria les interesó la lírica popular y los romances, los clásicos (Garcilaso, Lope, Góngora) y los poetas que les habían antecedido en el tiempo (Bécquer, Unamuno, Juan Ramón Jiménez). También influyen los “ismos” (Ultraísmo, Creacionismo y, sobre todo, Surrealismo).
c)      De las Vanguardias tomaron algunas técnicas: el verso libre, la metáfora audaz, la poesía pura y deshumanizada, los nuevos temas de la vida moderna. Así utilizan el verso libre junto a estrofas tradicionales como el soneto o el romance.
d)  Variedad de temas: por un lado, utilizan temas vanguardistas, relacionados con la técnica, lo moderno y lo intelectualizado; por otro, recuperan temas tradicionales o humanizados, como el amor, la muerte, el paisaje, la soledad.

e)     Cultivo intenso de la imagen y la metáfora: los miembros de la Generación del 27 crean un vocabulario poético brillante y sugerente que separa la realidad cotidiana de la literatura. Para la Generación del 27, la poesía es un don, un impulso cercano a lo religioso, que ha de ser engrandecido por medio de la técnica; el poeta debe esforzarse en crear imágenes alejadas del lenguaje corriente.


  •  Pasaron por tres etapas en su evolución general como grupo poético:

1)      Primera etapa (hasta 1927): Influencia de la lírica popular y de la poesía tradicional de cancioneros y romanceros, así como del lenguaje artístico de Góngora;  influencia de la poesía pura, en la que querían eliminar los sentimientos humanos (en la línea de la poesía desnuda de J.R. Jiménez).

2)      Segunda etapa (de 1927 a la Guerra Civil del 36): Proceso de rehumanización y neorromanticismo, volviendo a tratar temas humanos y existenciales; adopción de técnicas y temas del Surrealismo (especialmente,  las metáforas surrealistas); algunos poetas recogieron en sus poemas cuestiones políticas del momento.

3)      Tercera etapa (después de la guerra): Hubo dos grupos de poetas. Los que se quedaron en España tocaron temas relacionados con un humanismo angustiado, mientras que los que partieron al exilio tocaron temas humanos universales y expresaron su nostalgia de España.


·         Los poetas más representativos  del grupo son los siguientes:


PEDRO SALINAS


·         Salinas definió su poesía como un medio de conocimiento para acceder a la esencia de las cosas y de las experiencias vitales. El propio poeta señaló además los tres elementos fundamentales de su creación: la autenticidad, la belleza y el ingenio.  Se ha definido también la poesía de Salinas como la de “la inteligencia iluminada por el sentimiento”.

·         En cuanto a la forma, la aparente sencillez es fruto de un laborioso proceso de depuración. Destaca su preferencia por el verso corto y sin rima, pero cuidadosamente elaborado, así como los juegos con las estructuras sintácticas y la reiteración de palabras e ideas.

·         Sus principales obras son:

·         Fábula y signo (1931), es visible la influencia de la poesía pura y de Juan Ramón Jiménez. Son frecuentes los temas futuristas: la máquina de escribir, la bombilla eléctrica, el mundo del cine...

·         La voz a ti debida (1933). El tema es el amor, en un diálogo continuo del “yo” del poeta con el “tú” de la amada. Las situaciones y experiencias concretas de los amanes le sirven al poeta para reflexionar sobre el sentimiento amoroso. Su visión del amor es claramente antirromántica: la amada no es la enemiga, sino la amiga y confidente; el amor no es sufrimiento ni frustración, sino fuente de alegría y fuerza misteriosa que da sentido a la vida y al mundo.


JORGE GUILLÉN

·  A Guillén se la ha considerado el prototipo del poeta puro e intelectual. Su poesía, muy elaborada, es el resultado de un riguroso proceso de selección y eliminación: busca sólo la idea o el sentimiento esencial.

·  El estilo y el lenguaje están también al servicio de esa búsqueda de lo esencial: supresión de palabras innecesarias, abundancia de sustantivos, empleo de metros cortos y estrofas clásicas.

    Engloba toda su producción en un título global, Aire nuestro.
·  Sus principales obras son:
·         Cántico (1928-1950) es su libro esencial. Tanto el título –con el significado de alegría y acción de gracias- como el subtítulo, Fe de vida, hacen referencia al contenido del libro: entusiasmo ante el mundo y la vida, sentimiento de alegría por el simple hecho de ser y estar vivo, cántico a la perfección y maravilla del mundo. Para cantar así a la vida y al mundo, escoge motivos y elementos que sugieren plenitud, armonía y claridad: el mediodía, la cima, la meseta, la redondez, el círculo.

·         Clamor (1957-1963),  subtitulado Tiempo de historia, es un  grito de protesta y dolor. Aparecen en él las fuerzas negativas que ensombrecen el mundo: la muerte, el mal, la injusticia, el desorden, la guerra.


GERARDO DIEGO

·    Se hizo eco de todas las tendencias de la poesía de su tiempo. Influido por las Vanguardias, no por eso dejó de cultivar las formas tradicionales y clásicas. Los temas de su poesía son también muy variados: el amor, la evocación de paisajes, lo religioso, la música…

·    Sus obras más destacadas son:

·    Manual de espumas (1924), sigue las directrices del Creacionismo: poemas que pretenden crear una realidad autónoma, sin referencias precisas a la realidad: imágenes y metáforas sorprendentes; disposición tipográfica y visual del texto.

·    Versos humanos (1925), en versos y estrofas de corte clásico y tradicional: sonetos, romances, décimas.


VICENTE ALEIXANDRE

·         Para Aleixandre, la poesía es, ante todo, comunicación. Por eso, el tema central de su obra es el impulso afectivo y solidario hacia la naturaleza y el hombre. Muy influido por el Surrealismo, es característico de su estilo el uso de imágenes visionarias y símbolos oníricos. En cuanto a la métrica, emplea el verso libre.

·         Sus obras más destacadas son:

·         La destrucción o el amor (1935),  en el que se presenta el impulso amoroso como una vía para la destrucción del hombre y su fusión con la naturaleza.

·         Historia del corazón (1954), centrado en las realidades humanas en su contexto histórico y con un lenguaje más sencillo. Tiene al hombre y su mundo como tema central.


RAFAEL ALBERTI

·         La principal característica de su poesía es la variedad de estilos y temas: lo tradicional y lo vanguardista, lo popular y lo culto. Suelen distinguirse dos etapas: una primera , popular y vanguardista; y una segunda, a partir de los años de la República (1931), de poesía civil y comprometida, al servicio de sus ideas políticas.

·         Sus principales obras son:

·          Marinero en tierra (1924), cuyo tema central es la nostalgia del mar gaditano de su infancia. Predominan las estrofas breves de  raíz popular, junto con algunos sonetos.

·         Sobre los ángeles (1929), expresión de una profunda crisis espiritual sufrida por Alberti en aquella época. Valiéndose de las técnicas surrealistas, se sirve de extraños ángeles que personifican sus sentimientos de desesperanza, dolor, tristeza…


FEDERICO GARCÍA LORCA

·         Hay dos mundos en la poesía de Lorca: uno alegre y vital, con el folclore y la tradición popular andaluza como eje; otro, dramático y amargo, marcado por el tema del destino trágico, la frustración y la imposibilidad de realización personal.

·         Tiene un dominio total de la técnicas y recursos de la poesía: el ritmo y la musicalidad de la poesía popular, los más originales procedimientos vanguardistas, las estrofas clásicas y el verso libre, la creación de metáforas…

·         Sus principales obras son:

·         Romancero gitano (1928). Los gitanos, seres marginados en un mundo hostil, funcionan en el libro como símbolos del destino trágico y de la imposibilidad de realización personal. En cuanto a la forma, el libro representa la fusión de lo culto (metáforas insólitas y vanguardistas) con lo popular (empleo de la vieja estrofa del romance).

·         Poeta en Nueva York (1940), escrito a consecuencia de la estancia del poeta en aquella ciudad, es el libro más importante del Surrealismo español. En él releja, por medio de imágenes complejas y a veces oscuras, la impresión que le causó la moderna civilización industrial: “Geometría y angustia”. Todos los poemas expresan su desgarrada protesta contra la vida deshumanizada y el poder del dinero, contra la injusticia social y la barbarie mecanizada de un mundo sin raíces.


LUIS CERNUDA

·         El tema central de su poesía es la expresión de su íntima insatisfacción ante la vida: el choque  entre su deseo de realización personal y los límites impuestos por el mundo, el conflicto entre la realidad y el deseo. Otros  temas frecuentes son el amor (sin ocultar su condición homosexual), la evocación de la infancia y la adolescencia.

·         En cuanto a la forma, utiliza generalmente el verso libre.


  •        El propio autor reunió el conjunto de su producción bajo un título común:     La realidad y el deseo.



  •        Sus obras más destacadas son:

·         Los placeres prohibidos (1931), influidos por el Surrealismo.

·         Donde habite el olvido (1932-1933), título inspirado en un verso de Bécquer,  sobe sus sentimientos de desilusión y frustración.